Un viernes, 9 de la noche, llega y…
- ¿Qué pasa? ¿Por qué no hay nadie?
Llama.
- ¿Dónde estás?
~Sigo en el hospi, probablemente me ingresen esta noche.
- - Perfecto, voy para allá.
Y ahí están plantadas, y se ríen, le quitan leña al asunto,
incluso, hacen bromas,
- ¡Vamos a pillar el ébola!
Momentos previos,
~Guardad mis cosas
- ¡¿Acaso lo dudas?!
Y de repente la camilla se mete en el quirófano…
- ¡que sea niño! -dice una…
Y ahí se quedan, las tres, esperando, y hablando y
¡bailando!
Y sale todo bien.
Una pequeña cicatriz.
Y una gran anécdota.



No hay comentarios:
Publicar un comentario