Tenía en mente escribir algo sobre esto, me flipa la gente que ante una adversidad se crece ¡a lo bestia!
Y mientras suena la bso de Braveheart me viene a la mente una de mis frases inspiradoras por excelencia "Las batallas las ganan los soldados cansados", que queréis que os diga, cuando empiezas a estudiar super fresco y 12 semanas antes del examen pues no te cunde de la misma manera que cuando estás hasta las narices de estudiar y los tienes todos seguiditos, te duermes en cuanto te despistas pero ahí estás dando el callo, en cualquier biblioteca, incluso en la Zambrano un domingo a las 10 de la noche, contando las horas que te quedan para esa entrega o ese señor examen, como quien está al pie del acantilado, observando la inmensidad del mar, y como las flotas enemigas se aproximan, mientras tú, que te has leído hasta la saciedad a Blas de Lezo, te lo imaginas desde Cartagena, y coges tus apuntes y ¡al toro! no queda tiempo y te tiene que cundir, miras a tu compañero de estudio y comentáis la última jugada, una estrategia, porque sabes que ¡hay que ganar!Y estás cansado, pero no muerto, y eso es bueno, quizá también te falte una pierna, el ojo o una mano, pero ahí sigues y contemplarás, cansado la victoria final.
Y es que, el ejemplo de este militar sirve para todos, aunque el viento no sople a tu favor, aunque surjan mil contrariedades, sabes y quieres ¡y puedes!
¡Di que sí! Estaba empezando a echar de menos a tu mente divergente. Me ha encantado cómo me has metido en acción con un breve texto pero intenso. Y lo que más me ha gustado es lo último "estás cansado, pero no muerto". Y es verdad, ¡qué bien sienta ese cansancio cuando lo has dado todo! Y acostarte con una sonrisa en la cara. ¡Que te vaya bien, soldado!
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