Debe ser la edad (o una ligera resaca) la que me hace pensar estas cosas, pero no hace mucho lo comentaba con alguien, ¿por qué gritamos tanto?
Me gusta hablar, entre un griterío y a solas contigo, pero lo que no me ha gustado nunca es, hacer un comentario a alguien entre un griterío y... silencio. ¡Todo el mundo lo ha escuchado!Cuando hablo recuerdo el pasado, y hago que eso haya pasado... Pero... ¿dónde ponemos al pobre silencio? ¿En las bibliotecas? ¿En las conversaciones incómodas?
Debe ser, de verdad, algo de hoy, día con nubes y tarde caída, cuando se me ha ocurrido esta pequeña reflexión, pero creo que el silencio está infravalorado, eh, y lo hago mientras suena una melodía inspiradora con olor a incienso y curry, pero me gusta pensar en ese silencio de Delibes:
" En la vida has ido conociendo algunas cosas pero has fallado en lo esencial, es decir, has fracasado. Esa idea te deprime y entonces es cuando buscas apresuradamente un remedio para poder arrastrar con dignidad el futuro. Ahora no tendré a nadie a mano cuando me asalte el miedo.(...)
Ninguno de los dos era sincero pero lo fingíamos y ambos aceptábamos, de antemano, la situación. Pero las más de las veces, callábamos. Nos bastaba con mirarnos y sabernos. Nada nos importaban los silencios. Estábamos juntos y era suficiente. Cuando ella se fue todavía lo vi más claro: aquellas sobremesas sin palabras, aquellas miradas sin proyecto, sin esperar grandes cosas de la vida eran sencillamente la felicidad. Yo buscaba en la cabeza temas de conversación que pudieran interesarla, pero me sucedía lo mismo que ante el lienzo en blanco: no se me ocurría nada. A mayor empeño, mayor ofuscación. Se lo expliqué una mañana que, como de costumbre, caminábamos cogidos de la mano: ¿Qué vamos a decirnos? Me siento feliz así, respondió ella.
(...)
Una voz misteriosa me soplaba la lección entonces y yo atribuía a los ángeles, pero ahora advertía que no eran los ángeles sino ella; su fe me fecundaba por que la energía creadora era de alguna manera transmisible ¿De quién me compadecía entonces, de ella o de mí? "
y de mayor quiero tenerlo así. (Fragmento de Mujer de rojo sobre fondo gris)
Precioso fragmento de la obra de Delibes. No lo recordaba... quizá haya sido leerlo aquí, despojado de su contexto, lo que ha hecho que me emocione con especial fuerza.
ResponderEliminarTe doy toda la razón. ¿Por qué nos empeñamos en hacernos creer que todo silencio ha de ser por fuerza un "silencio incómodo"? Sabes entonces que has dado con una persona especial, cuando puedes estar tranquilamente callado, sin la necesidad de tener que hablar por hablar, compartiendo el sielncio.
Una gran obra sin duda, me alaga que te guste mi cutre reflexión... ¡bendito silencio! verdad?? aunque resulta paradójico porque tu hablas bastante... jajaja
EliminarGracias Álvaro